Coordinadora Estatal de Trabajadores del Mar (CETM) respalda las causas de la huelga general del 11 de noviembre, porque reflejan el sentir de una gran parte de la sociedad actual: la demanda de un reparto más equitativo de la riqueza. Los trabajadores intervienen en su generación, y es imprescindible que su reparto se equilibre de forma justa. Solo así trabajar dejará de ser sinónimo de empobrecerse y cualquier persona podrá aspirar a una vivienda en la que construir un hogar, al desarrollo personal, al descanso y al ocio; en definitiva, a una vida digna, con perspectiva de futuro e ilusión.

Ese reparto de la riqueza empieza por el salario, que debe permitir vivir con dignidad. El encarecimiento de la vida sigue erosionando el poder adquisitivo de la clase trabajadora, mientras los márgenes de las grandes empresas y de los bancos se sitúan en máximos.

Pasa también por la vivienda, convertida en un factor de desigualdad que condiciona el proyecto de vida de los trabajadores, retrasa la emancipación de los jóvenes y castiga con más dureza a quienes menos tienen. Los poderes públicos deben cumplir el mandato constitucional de hacer efectivo el derecho a una vivienda digna y adecuada e impedir la especulación, y cada administración debe emplear, dentro de sus competencias, todos los instrumentos legales a su alcance.

Y se concreta en la negociación colectiva, el espacio donde se conquistan y se consolidan los derechos. Las organizaciones empresariales no pueden seguir eludiendo su responsabilidad: deben sentarse a negociar, de buena fe y sin dilaciones, con el fin de alcanzar las cuantías mínimas que hagan posibles esos objetivos de dignidad humana.

Coordinadora se suma a esta justa reivindicación social y laboral y apoya una medida de denuncia social que evidencia la ruptura del modelo actual.

Coordinadora no comparte, en cambio, la forma en que se ha convocado esta huelga. Aun siendo los sindicatos más representativos, CCOO y UGT debieron consensuar la movilización con la mayoría de las organizaciones sindicales. Haberlo hecho habría sido la mejor prueba de que la clase trabajadora y el conjunto de la sociedad reclaman, con una sola voz, mejores condiciones de trabajo y de vida. Han optado por la unilateralidad, y Coordinadora lo rechaza. Pero discrepar del método no significa renunciar al fondo: la causa es justa, y Coordinadora no dejará de defenderla.

Este apoyo nace de lo que Coordinadora ha sido durante más de cuatro décadas: una organización asamblearia, forjada en la lucha y la solidaridad, con una ideología clara, la defensa de mejores condiciones laborales y sociales para los trabajadores. Por eso no admite vinculación alguna con posicionamientos partidistas. Su único compromiso es con la clase trabajadora.

En consecuencia, dada la singularidad de las diversas prestaciones de servicios en los puertos, el máximo órgano de CETM da libertad a cada Federación para que adopte las medidas necesarias para el cumplimiento del contenido del presente acuerdo.