Coordinadora denuncia meses de exposición al calor extremo y a la contaminación por la falta de efectivos en los accesos de cruceros
Los agentes llevan desde mayo soportando jornadas de regulación de tráfico bajo altas temperaturas y entre miles de vehículos mientras el colapso de los accesos a las terminales se convierte en una imagen habitual del Puerto de Barcelona.
Los delegados de Coordinadora de la Policía Portuaria de Barcelona quieren alertar públicamente de una situación que lleva meses produciéndose en los accesos a las terminales de cruceros del Puerto de Barcelona y que afecta directamente a la seguridad y salud de los trabajadores.
Mientras usuarios, taxistas y medios de comunicación denuncian los colapsos circulatorios que se producen de forma recurrente en las jornadas de máxima afluencia de cruceros, decenas de agentes de la Policía Portuaria continúan soportando durante horas la exposición al sol, al calor extremo y a las emisiones de miles de vehículos sin que se hayan adoptado soluciones efectivas para corregir una situación que la Autoridad Portuaria conoce perfectamente desde hace meses.
La realidad es que gran parte de este verano el funcionamiento de los dispositivos de tráfico ha sido posible gracias al esfuerzo y compromiso de una plantilla claramente insuficiente para asumir el volumen de trabajo generado por el actual modelo de gestión de cruceros.
Una situación advertida reiteradamente
Desde el pasado mes de julio, los delegados de prevención y representantes de los trabajadores han remitido varios escritos a la Dirección de Seguridad, a la Jefatura de la Policía Portuaria y al Servicio de Prevención de Riesgos Laborales alertando sobre las consecuencias la falta de efectivos está teniendo sobre la salud de los trabajadores.
En dichos escritos se advertía de que numerosos agentes permanecían durante amplios periodos de tiempo realizando regulación de tráfico bajo exposición directa al sol, con temperaturas extremas y con serias dificultades para garantizar los relevos y pausas de recuperación térmica recomendadas por el propio Servicio de Prevención.
La respuesta de la organización ha consistido fundamentalmente en reconocer la problemática y recordar las medidas preventivas existentes. Sin embargo, la cuestión principal continúa sin resolverse: cuando no existen efectivos suficientes para realizar los relevos, las medidas preventivas dejan de poder aplicarse de manera efectiva.
La contradicción que nadie responde
La Autoridad Portuaria reconoce el riesgo, el Servicio de Prevención reconoce el riesgo y los mandos reconocen las dificultades para realizar los relevos. Pero nadie responde a una pregunta fundamental:
¿Qué debe hacerse cuando no existe personal suficiente para garantizar simultáneamente la regulación del tráfico y la protección de la salud de los trabajadores?
A día de hoy sigue sin existir una instrucción escrita que establezca quién debe asumir esa decisión y qué prioridad debe prevalecer cuando ambas obligaciones entran en conflicto.
En la práctica, la responsabilidad acaba trasladándose a los mandos operativos, que deben gestionar situaciones extraordinarias sin los recursos humanos necesarios y sin una cobertura organizativa clara.
Calor extremo y contaminación durante horas
A las elevadas temperaturas registradas durante el verano se añade otro factor que rara vez se menciona: la exposición continuada a las emisiones procedentes de miles de vehículos concentrados en los accesos de las terminales.
Durante las jornadas de máxima afluencia, los agentes desarrollan su trabajo rodeados de largas filas de autobuses, taxis, VTC y vehículos particulares sometidos a continuas retenciones.
Mientras la Autoridad Portuaria asegura que sigue analizando las causas de los colapsos circulatorios, los trabajadores llevan meses soportando directamente sus consecuencias.
No hablamos únicamente de incomodidad laboral.
Hablamos de exposición prolongada al calor, radiación solar, contaminación atmosférica y estrés térmico en jornadas que, en algunos casos, se prolongan durante horas.
Incluso se han comunicado casos de trabajadores que han presentado síntomas compatibles con episodios de estrés térmico una vez finalizada su jornada laboral.
Una plantilla al límite
La Policía Portuaria de Barcelona ha continuado garantizando la movilidad y la seguridad de unas operativas que mueven decenas de miles de pasajeros cada semana.
Lo ha hecho pese a la insuficiencia de efectivos, pese al incremento constante de la actividad y pese a unas condiciones de trabajo cada vez más exigentes.
Sin embargo, la profesionalidad y compromiso de la plantilla no pueden convertirse en la solución permanente a una falta de planificación y de recursos que viene denunciándose desde hace tiempo.
Los trabajadores consideran inaceptable que, después de meses de advertencias formales, la única respuesta siga siendo pedir más esfuerzo a una plantilla que lleva todo el verano sosteniendo una situación claramente insostenible.
Exigimos soluciones inmediatas
La representación de los trabajadores exige a la Autoridad Portuaria de Barcelona:
- El refuerzo urgente de los efectivos destinados a los dispositivos de tráfico vinculados a las operativas de cruceros.
- La adopción inmediata de medidas que permitan garantizar los relevos y la recuperación térmica efectiva de los trabajadores.
- La emisión de instrucciones operativas claras para los mandos responsables de los servicios.
- La asunción de responsabilidades organizativas por parte de la dirección ante una situación que ha sido comunicada y documentada reiteradamente.
La salud de los trabajadores no puede seguir dependiendo de la capacidad de sacrificio de una plantilla que lleva meses cubriendo con esfuerzo y profesionalidad las carencias de un sistema que ha demostrado ser insuficiente.