Juan Pablo Bermúdez Chaves es el delegado portavoz del CPE de Cádiz, donde se ha consolidado en los últimos meses un avance definitivo en materia de estabilidad laboral tras la incorporación al Centro Portuario de Empleo de veinte trabajadores y trabajadoras que, hasta la fecha, desempeñaban sus funciones en régimen de eventualidad.

– ¿En qué momento comenzó a gestarse este proceso?

Aunque se materializó en julio de 2025 es ahora cuando la organización puede valorarlo en su conjunto y con la perspectiva necesaria. Una vez superadas las dificultades logísticas y administrativas que marcaron su desarrollo inicial, la plena integración de estos profesionales garantiza la continuidad y el equilibrio operativo del recinto portuario gaditano.

– ¿Qué lectura hacen de este logro después de tantos años de inestabilidad?

Este hito pone fin a una situación de incertidumbre que se había prolongado durante años, reforzando de manera integral la estructura profesional de uno de los motores económicos más determinantes de la ciudad y demostrando, con hechos, que el Centro Portuario de Empleo de Cádiz tiene futuro.

– ¿Qué significado tiene para ustedes el reconocimiento de estos trabajadores tras años en situación eventual?

Desde Coordinadora se ha querido dejar claro que este movimiento no responde a una simple cuestión de oportunidad, sino que se trata estrictamente de un acto de justicia laboral. Durante años, estos estibadores y estibadoras han sostenido el peso de la actividad portuaria desde la eventualidad, demostrando un compromiso y una profesionalidad que ahora se ven oficialmente reconocidos. Su paso a la plantilla fija supone el aval definitivo a una trayectoria de esfuerzo y dedicación constante al servicio del puerto, adecuando la realidad del equipo humano a la operativa real de los muelles.

– ¿Cómo han conseguido materializar este acuerdo?

Este avance estratégico ha sido posible gracias a la labor desarrollada por Coordinadora, sindicato que ostenta la representación total a través de sus tres delegados de personal (Juan Pablo Bermúdez, Antonio Martínez y Fernando Aragon), además del apoyo fundamental de la coordinación andaluza liderada por José María Borrego como coordinador de zona. A través de una negociación mantenida en el tiempo, caracterizada por la firmeza y la responsabilidad, se ha logrado alcanzar un acuerdo que beneficia al conjunto de la comunidad portuaria

– ¿Cómo se relaciona este proceso con la proyección y el desarrollo del Puerto de Cádiz?

La ampliación de la plantilla se enmarca además en un contexto de crecimiento y proyección para el Puerto de Cádiz. El incremento sostenido de la actividad ha hecho necesario reforzar la estructura laboral propia para dar respuesta a las demandas actuales con garantías de profesionalidad. Desde la organización sindical se valora este proceso como un ejemplo de que el trabajo constante permite avanzar incluso en escenarios complejos. Al alinear el empleo de calidad con la actividad económica, el puerto construye una base más sólida desde el compromiso colectivo.

– Mirando al futuro, ¿qué mensaje le daría a la plantilla sobre la importancia de cuidar el CPE?

​El futuro del CPE de Cádiz es prometedor, pero debemos ser conscientes de que la estabilidad que hemos logrado requiere el compromiso de todos. Este paso a la plantilla fija es un premio al esfuerzo colectivo, y ahora nuestra responsabilidad es cuidar el centro cada día. Mantener la profesionalidad y la unidad en los muelles es lo que garantiza que sigamos siendo un puerto fuerte y competitivo. Cuidar el CPE es, en definitiva, asegurar el pan de nuestras familias y la dignidad de nuestro oficio para los años que vienen.

– Para cerrar, ¿qué mensaje le gustaría trasladar Coordinadora a los trabajadores y trabajadoras de los puertos?

. Coordinadora es una confederación sindical democrática que lleva más de 40 años con la defensa de los intereses profesionales, económicos y sociales de los trabajadores y trabajadoras portuarios. Como señalan desde la propia organización, la dignidad en este oficio se conquista cada mañana con la cabeza fría y el compromiso innegociable con el trabajo bien hecho de cada compañero y cada compañera.